Viandas: el restaurante más terrorífico de Sevilla

7 meses ago
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No hay persona en Sevilla que no conozca el restaurante Viandas. Es más, muchas personas de nuestro país saben perfectamente dónde está, a pesar de no haber puesto nunca un pie en su interior. ¿Por qué? Porque el lugar es uno de los enclaves favoritos de los amantes del misterio y los fenómenos paranormales; lo tiene todo: sombras que aparecen y desaparecen, desconocidos que aparecen en cámaras de seguridad, objetos que cambian de sitio, puertas que se abren o cierran solas, pisadas que nadie ha dado, aparatos eléctricos que se ponen a funcionar sin previo aviso, bajadas de temperatura de más de diez grados… Vamos, el típico lugar al que no querrías entrar, salvo que seas Iker Jiménez. El presentador es uno de los que más tiempo ha pasado investigando los fenómenos del local, llegando incluso a retransmitir en directo su conocido programa, Milenio 3 , desde la acera de enfrente. También se atrevió a realizar una sesión de ouija junto a su mujer y tres compañeros de programa, obteniendo datos inquietantes relacionados con dos niños fallecidos en un incendio en 1860. ¿Estarían manifestándose allí los espectros?

El restaurante Viandas es el local más encantado de Sevilla. (Twitter/elCorreoWeb)

Pero no solo Jiménez, multitud de expertos en lo paranormal se han acercado a estudiar los fenómenos que ahí se suceden. Investigaciones que cuentan cómo es imposible grabar nada porque los dispositivos electrónicos dejan de funcionar de repente, de cómo sienten que alguien les persigue a cada paso que dan o cómo algunos objetos se desplazan sin motivo aparente.

“Pude ser testigo del transitar errante de una sombra de nadie por un patio interior sin acceso”, dice el periodista José Manuel García Bautista para El Correo de Andalucía , que también participó en esa sesión de ouija con Jiménez, “Una sombra surgida de la nada”. El periodista y su equipo tuvo la ‘suerte’ de poder vivir todos esos fenómenos paranormales descritos en sus propias carnes.

El Viandas ya no existe. Los negocios no prosperan en el lugar, y eso que se trata de un edificio de tres plantas en pleno centro de la capital hispalense. Sin embargo, su pasado histórico quizá tenga bastante que ver: además del incendio de 1861, bajo el local se encuentran las criptas de un colegio anejo, antiguo convento. En 1936 se asesinó a un sereno en sus inmediaciones, en los años 50 apareció una caja con el cadáver de un niño en la puerta y poco después, se descubrió otra cripta en una remodelación. Era tal su fama mortuoria, que se llegaron a alquilar habitaciones del edificio en la década de los 90 para realizar sesiones de espiritismo. Hay quien dice incluso haberse encontrado y conversado con un joven muy pálido y escuálido, del que nadie conocía su existencia.

Bajo el edificio se encontraron dos criptas antiguas. (Flickr//apes_abroad)

Lo peor, en la última planta

La zona más terrorífica, sin embargo, se dice que es la última planta. Los que allí han estado hablan de sentir cómo baja la temperatura varios grados con respecto a las otras habitaciones del edificio. Nadie quiere estar allí; incluso cuando hay negocios abiertos, los trabajadores cuentan anécdotas a cada cuál más siniestra: personas que entran sin ser vistas, reflejos que no querían ver, sombras que les persiguen, ruidos anómalos, olores raros… Normal que los negocios no duren demasiado.

El periodista R. López, del blog Historias que no contaría a mi madre , también se atrevió a visitar el lugar. Su experiencia coincidió con la de otros que antes habían pasado por allí, y relata cómo, al llegar a la última planta, comenzó el espectáculo fantasmal: los pasillos estaban extrañamente fríos, vieron que unas sombras aparecían y desaparecían (dato que luego comprobaron en sus fotografías) y recopilaron todo tipo de testimonios de los trabajadores en ese momento, que relataban episodios escalofriantes: grifos abiertos, un hombre corriendo en una sala cerrada y solo visible a través de las cámaras de seguridad, personas que se veían a través de los ventanales a pesar de estar cerrado a cal y canto… Pone los pelos de punta.

Tras la investigación de Milenio 3, la fama del Viandas se volvió internacional. Es más, el restaurante es parada obligatoria en la que ya se llama La milla de oro de los fantasmas . Si eres amante de lo paranormal, quizá quieras visitarlo y, quién sabe, quizá te encuentres con más de lo que vayas buscando.

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